Unión por la paz

Unión por la paz

Hoy no tengo muchas ganas de reflexiones…

Es natural, el país pasa por una inestabilidad histórica.

La llama de la independencia que arde en el corazón de muchos de nuestros hermanos catalanes ha sido mezquinamente tratada de extinguir empleando la gasolina de una constitución obsoleta.

Una constitución en la que se amparan los parásitos de la corrupción que han convertido la utopía democrática que prometieron a nuestros padres en la vergüenza nacional con la que cargamos todos los ciudadanos.

¿Cómo podemos culpar a nuestros hermanos catalanes de querer abandonar el barco antes de que se hunda?

El pueblo español ha decidido tolerar la injusticia, y de ella se han lucrado los malos y los malos.

Basta ya de falsos líderes en ambos bandos, cuyos egos extienden cheques que sus morales no están dispuestas a pagar, basta ya de un tejido engañoso nublando y confrontando a los ciudadanos, unos apoyando la gasolina y otros la llama, obviando todos que volátil desenlace.

Derribemos las fronteras y formemos la unidad que expulse la injusticia de este país.

España es únicamente el nombre del grupo que forman María, Manuel, José, Jordi, Tamara, Eduardo, Lucia, Dalia, Adrián, Carlos, Lorena, Sara, Aina, Fátima, Abril, Danel, Begoña, Bruno, Antón, Brais, Marc, Antonio, Hugo, Pablo, Alejandro, Markel, Aimar, Martín, Mohamed, Noa, Martina, Carmen, Wei, Alexander, Miguel, Jun, Maxim, y todas las demás personas que completamos el día a día de nuestro pequeño trozo de tierra.

 

EL ÚNICO PODER VERDADERO QUE TIENE UN PAÍS NACE Y MUERE EN LA UNIDAD DEL PUEBLO